Tuve la oportunidad de conocer el mágico mundo creado por John Ronald Reuel Tolkien de muy pequeño, a través la lectura de sus libros. Por lo general las películas alusivas a las obras escritas desentonan, pero en el caso de “El Señor de los Añillos” y “El Hobbit” debo admitir que están a la altura, bien logradas, o al menos también me atraparon y entretuvieron, tanto desde lo narrativo como desde lo escénico. Una de las posibilidades que te brinda Nueva Zelanda es la de pasearse por varios de los lugares que formaron parte de ambas trilogías cinematográficas, y seguramente el sitio más emblemático sea el de Hobbiton. Por eso y teniendo en cuenta mi condición tolkiana no podía perderme una visita al hogar de estos pequeños personajes de patas peludas, una experiencia que recomiendo ampliamente, especialmente para los fanáticos de la saga.

Uno de los hogares de los hobbits.
Matamata es la ciudad más cercana al set de filmación, ubicada en la región de Waikato, al centro de la Isla Norte. Para llegar se debe ir hacia Cambridge, doblar a la derecha en Puketutu Road y luego a la izquierda en Buckland Road hasta toparse con el café Shire´s Rest, donde se sacan las entradas y se puede comprar algún recuerdo (como una réplica del legendario anillo). Desde allí salen varios tours en diversos horarios. Un bus lleva a los turistas en un corto viaje hasta el ingreso con un guía local que nos acompañará en el recorrido de dos horas brindando información en inglés. El precio para adultos es de 75 dólares.


