Ya hablamos de los atractivos ubicados en plena ciudad de Quito, tales como el casco antiguo, la parte moderna, el teleférico o el Panecillo. Ahora es el turno de referirse a aquellos puntos de interés cercanos a la capital, que son muchos y pueden visitarse en escapadas por el día, tanto de forma particular como en excursiones. Es el caso de la Mitad del Mundo, la laguna de Quilotoa, ferias artesanales como la de Otavalo o volcanes entre los que se destacan el Cotopaxi y el Pululahua. Desarrollaré individualmente a cada uno de ellos con la intención de que el viajero ocasional que quiera conocer la capital ecuatoriana se anime a ir más allá de lo tradicional (sería una picardía no hacerlo). Se debe tener en cuenta el tiempo con el que dispone y también la preparación física, ya que por ejemplo llegar al cráter de un volcán no es cosa de todos los días.

Un pie en cada hemisferio en la Mitad del Mundo.
La Mitad del Mundo: más allá de tus ojos
Bien o mal he aquí el principal sitio turístico de Ecuador. Para llegar se debe tomar el metrobús (0,25 US$) en dirección al norte hasta la última parada, la estación Ofelia, y allí subir a un autobús que nos dejará en la entrada principal. Para el regreso es el mismo procedimiento pero a la inversa, en un trayecto completo de poco más de una hora de duración. La visita se puede realizar en medio día si se comienza temprano.
En mi consideración lo increíble de este lugar no se trata de algo palpable, sino que pasa un factor intangible, relativo a su ubicación geográfica que divide los dos hemisferios. Por eso no esperen ver algo fascinante, pero apelen a su lado más espiritual y romántico para tomar conciencia de dónde se está parado. Es por esta razón que me parece injusto cuando se menosprecia este lugar siendo banal en los argumentos: no se trata de una belleza natural, sino de una zona plagada de carga simbólica. Sin embargo la verdadera Mitad del Mundo no se encuentra exactamente donde está representada, pero sí muy cerca de allí.

